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Último disco de Kamelot

Hace 2 años 0

Lista de canciones

  • Fallen Star
  • Insomnia
  • Citizen Zero
  • Veil of Elysium
  • Under Grey Skies
  • My Therapy
  • Ecclesia
  • End of Innocence
  • Beautiful Apocalypse
  • Liar Liar (Wasteland Monarchy)
  • Here's to the Fall
  • Revolution
  • Haven

Como cada día, me levanto y lo primero que hago al salir de casa es encender el reproductor. Aunque a veces suelo tener dudas sobre qué escuchar, muchas de ellas no suelen ser mera casualidad que me decante por este “Haven”, producido por Sascha Paeth (productor de, entre otros, Avantasia y Edguy, así como fundador de la extinta banda Heaven´s Gate) y masterizado por Jacob Hansen. Todo un regalo para los sentidos.  El viaje comienza con “Fallen Star”, y basta con unos acordes de piano y una voz casi susurrada de Tommy Karevik para que el vello se me ponga de punta. Continúa el tema con una orquestación casi perfecta (la perfección absoluta no existe, aunque esto es quizá lo más parecido) y un sonido metal sinfónico que quiere seguir la línea de su predecesor “Silverthorn” (2012) y a su vez parece alejarse cada vez más de sus primeros trabajos. Un comienzo fuerte, difícil de superar. Seguimos en el viaje con el potente single “Insomnia”. Aquí destacan sobre todo los riffs de Oliver Palotai a los teclados, un digno sucesor de David Pavlicko.

Cambiamos de tercio y nos adentramos en un tenebroso “Citizen Zero”. En este punto, Karevik parece querer dejar atrás el característico lirismo de su voz y sacar toda su garra. Su intención es atraparnos como presa de araña en su tela, y vaya si lo consigue.  Otro de los platos fuertes de este último trabajo de la banda estadounidense viene con “Veil of Elysium”. Todo el tema de principio a fin es pura magia. Desde los potentes ritmos de Casey Grillo a la batería, diría que lo más destacable de este tema, hasta el poderoso solo de Thomas Youngblood, guitarrista y fundador de la banda. Las primeras colaboraciones llegan en la balada “Under Grey Skies” de la mano de Troy Donockley (flautista de Nightwish) y Charlotte Wessels (vocalista de Delain). La delicada voz de Wessels llega a empastar con la voz lírica aunque rasgada de Karevik, aunque quizá con menos poder que como lo hiciera esa “Angel of Afterlife” Elize Ryd (Amaranthe) en la gira de “Silverthorn”, o como el empaste de voces de Simone Simons (Epica) y el anterior vocalista Roy Khan en anteriores trabajos. Hablando del rey de Roma. ¿Khan o Karevik? “Todo tiempo pasado fue mejor”, dicen por ahí. Pero sencillamente, pienso que cada época tiene su momento. Cada uno ha sabido aportarle lo necesario a la banda, han sabido adaptar su estilo vocal y encajarlo a la perfección cual piezas de puzzle. Por tanto, esta vez no creo en ese lema.

Le llega ahora el turno a “My Therapy”, que quiere seguir el mismo camino que “Insomnia”. Ya hemos pasado el ecuador del disco cuando llegamos a “Ecclesia + End Of Innocence”. Coros hipnóticos, melodía encandiladora, orquestación excelente,… De esta puedo sacar pocas pegas, ya que tiene todos los ingredientes para que sea una de mis favoritas. “Beautiful Apocalypse” tampoco se queda atrás.

“Liar Liar (Wasteland Monarchy)” es una de las canciones más esperadas de este “Haven”, ya que cuenta con la colaboración de Alissa White-Gluz (Arch Enemy). Y lo cierto es que su voz gutural queda que ni pintada. Vuelven a destacar los rápidos ritmos de Casey Grillo, al igual que los solos de Youngblood y Palotai que le dan al tema el toque que necesita. Atrevido, potente y salvaje. Otra de las joyas imprescindibles de este álbum.

Segunda y última balada del viaje: “Here’s To The Fall”. Aquí, el protagonismo es absoluto de voz, piano y orquesta, y Karevik demuestra que Kamelot no se le queda grande y este es su sitio.

Vamos ahora con “Revolution”, un tema algo controvertido. Pretende seguir la misma línea de “Liar, Liar” al contar de nuevo con Alissa White-Gluz. Sin embargo, el tema acaba quedando algo desdibujado al centrarse en cromatismos, guturales y guitarras pesadas y abandonar el componente orquestal y melódico, que parece querer recuperar en el tramo final.

El trayecto termina con el tema homónimo del álbum, compuesto de dos minutos de orquesta que me deja con ganas de más y más horas de Kamelot. En definitiva, un trabajo limpio, cuidado a la perfección, que a nadie deja indiferente, un viaje repleto de pura genialidad para los sentidos.

Formación

  • Thomas Youngblood: guitarras.
  • Oliver Palotai: teclados y orquestaciones.
  • Casey Grillo: percusión.
  • Sean Tibbets: bajo.
  • Tommy Karevik: voz.

Músicos invitados

  • Charlotte Wessels: voz en track 5.
  • Troy Donockley: gaita irlandesa.
  • Alissa White-Gluz: voces (tracks 10 y 12).
  • Sascha Paeth: guitarras adicionales.
  • Miro: teclados adicionales (tracks 4 y 8).
  • Dennis Hornung: contrabajo en track 1.
  • Cloudy Yang, Grazia Sposito, Herbie Langhans: coros femeninos.
  • Thomas Rettke: cotos masculinos.

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